Enfermería.

En esta entrada os hablo de la llegada de la profesión de enfermería reglada a España, un poco de su uniforme y como este me inspiró para mi traje de carnaval de este año. Espero que sirva de pequeño homenaje a todos los que ahora están luchando en un frente diferente 😊.

A la hora de crear un diseño suelo inspirarme en un tema, sobre el cual comienzo a investigar y durante ese aprendizaje me surgen las primeras ideas. A la hora de hacer vestuario de época me documento todo lo que puedo, para que sea lo más exacto posible, pero siempre imaginando como sería el personaje que lo llevaría puesto.

En carnaval todo está abierto a la imaginación, pero si puedo conseguir crear un personaje digno de una película de Goya pues mejor. 😋

Estos carnavales 2020, pensé en reciclar uno de los “disfraces” del baúl, tenemos uno de enfermera que he utilizado varias veces y que se hizo para mi madre para un desfile de coches de época que tuvo lugar en 1995 aproximadamente. Se supone iba de enfermera de la cruz roja, analizando el traje, constaba de una bata blanca de cierre cruzado y cuello de mao, una capa azul oscuro en una sarga finita con cierre a base de dos cintas cruzadas y una cofia blanca con una cruz roja. Por lo que me dí cuenta que era un poco un popurrí de cosas sin mucho sentido, cuando lleguéis al final de esta entrada lo comprenderéis. Os adelanto que la “bata-vestido” era utilizada por las monjas que desempeñaban el papel de cuidadoras de enfermos y el resto de prendas eran características de las enfermeras de la cruz roja.

Desde la prehistoria la medicina ha tenido una vinculación mágico-religiosa, en la época medieval, la iglesia apoyada por los reyes y autoridades controlaban la educación y práctica de la medicina, así que como os podéis imaginar solo los hombres y “profesionales” podían hacer prácticas medicinales, las parteras y conocedoras de la medicina tradicional, terminaban siendo perseguidas y tachadas de brujas y ya sabemos todos como acaba esa historia.

Digamos que el papel de la mujer como cuidadora del enfermo solo se veía vinculado a las monjas y hasta la edad contemporánea, era una profesión prácticamente de hombres. Y digamos que en el campo de la medicina, seguimos vinculándolo psicológicamente a la imagen masculina, como casi todos los altos cargos. Un claro ejemplo que me encanta es el siguiente acertijo:

“Un padre y un hijo viajan en coche. Tienen un accidente grave, el padre muere y al hijo se lo llevan al hospital porque necesita una compleja operación de emergencia. Llaman a una eminencia médica, pero cuando llega y ve al paciente, dice: “No puedo operarlo, es mi hijo” ¿Cómo se explica esto?

Es increíble y me sigue sorprendiendo, como la mayoría de la gente no es capaz de resolver que la eminencia medica es la madre. Aun siendo las mujeres en ocasiones las que han creado grandes cambios en la sanidad de los cuales os hablo más adelante.

Durante la Guerra de la Independencia (2 de mayo de 1808 / 17 de abril de 1814) nos encontramos con el papel de las aguadoras que eran mujeres que estaban en el frente de la batalla llevando agua a los soldados, animando a los heridos y asistiéndoles en lo que pudieran, muchas de las veces dándoles alcohol, también atendían en el hospital de campaña, llevaban consigo agujas de coser, tijeras, cuchillo y algunas hasta armas.

En ocasiones las familias completas de los soldados asistían a la guerra con ellos, asentándose en campamentos, práctica que conocemos desde la época romana, donde se llevaban hasta a sus propios sirvientes.

Un dato curioso que me contó mi amiga Inma Cedeño de María de Melo, es que había mujeres que viéndose sin familia ni bienes, se disfrazaban de soldados e iban a la guerra con el fin de conseguir un pago por ello, esto es algo que se descubría cuando alguna de ellas moría. Básicamente una versión bastante menos light de Mulan.

Florence Nightingale con vestido del periodo romántico.

Pero para hablar de enfermería regulada tenemos que hablar de Florence Nightingale conocida por muchos como la dama de la lámpara (por la lámpara que llevaba cuando hacía rondas por el hospital de campaña de noche). Es considerada la precursora de la enfermería profesional moderna y creadora del primer modelo conceptual de enfermería, asentando sus bases en 1860 y creando su escuela de enfermería en el hospital Saint Thomas de Londres, que se convirtió en la primera escuela laica de enfermería del mundo. Fue pionera en la aplicación de la estadística en el campo de la sanidad, siendo además la primera mujer admitida en la Royal Statistical Society.

El 21 de octubre de 1854, partió a Costantinopla junto a 38 enfermeras voluntarias que ella misma formó, tras ser requerida en la Guerra de Crimea. Revolucionó el sistema sanitario miliar, actualizando los hospitales de campaña y la atención a los heridos, ya que, era mucho mayor la muerte de soldados a causa de las epidemias en los hospitales que en el frente de batalla.

Para esta misión Florence diseño un uniforme de enfermería que consistía en un vestido de lana gris (bata), una chaqueta de igual color y tejido, una cofia blanca de percal y una capa corta de lana. Además de una banda con una inscripción bordada en rojo que decía “Scutari Hospital”. Además, en un manual Florence prohibía el uso de flores y cintas de colores, aunque se podía utilizar bonete de paja en verano. No hace falta mencionar que no podían llevar miriñaque, una curiosidad de la cual se “mofan” un poco en la serie “Mercy Street” cuando una de las voluntarias para ayudar a los heridos aparece con él, la serie es un drama médico que se desarrolla durante la Guerra Civil Americana 1861-1865. Dicho este inciso no os fíes mucho ni de las tramas, ni del vestuario de series y películas, aunque los vestidos de paseo de esta están bastante conseguidos.

Continuando con Florence Nightingale, por todos sus avances en enfermería, en 1883 la Reina Victoria le otorgó la Real Cruz Roja, en 1907 se convirtió en la primera mujer en recibir la Orden de Mérito de Reino Unido y en 1908 le otorgaron las Llaves de la Ciudad de Londres.

Y por todo lo anterior el día de su nacimiento (12 de mayo), se celebra el día Internacional de la Enfermería.

Su trabajo inspiró a Henri Dunant, que fue el fundador en 1863 del Comité Internacional de la Cruz Roja y autor de las propuestas humanitarias adoptadas por la Convención de Ginebra, que se basaban en la protección de los militares heridos en campaña. En homenaje a la labor de Henri Dunant cada 8 de mayo (fecha de su nacimiento) se celebra el Día Mundial de la Cruz Roja.

El origen de esta institución en España, tuvo lugar a partir de la primera Conferencia de Ginebra en 1863, a la que asistió una delegación española. En 1864, Isabel II fundó la Cruz Roja en España bajo el nombre de “Sección Española de la Asociación Internacional de Socorros a Militares Heridos en España”. Desde este momento la Cruz Roja Española estaría presente en todos los conflictos armados españoles del siglo XIX.

Ahora hablaremos de la llegada de la enfermería como tal a España, a principios del siglo XX, la asistencia sanitaria en nuestro país era muy deficiente y dependía de instituciones benéficas y religiosas.

A raíz de la Primera Guerra Mundial la Reina Victoria Eugenia esposa de Alfonso XIII, que era inglesa y enfermera, envió a Londres en 1912 a 5 mujeres para aprender el oficio de enfermería en el London Hospital, como un primer paso para organizar en España un cuerpo competente de enfermeras. Este fue creado en 1915 con una real orden para profesionalizar la labor de enfermería y construir el Hospital Central de la Cruz Roja, sede de la primera escuela.

Destacar el personaje de María del Carmen Angoloti y Mesa, conocida como la Duquesa de la Victoria, se formó como dama enfermera de la Cruz Roja en los años 1918-1920 y siendo la 1ª de su promoción comenzó a trabajar inmediatamente en el hospital de San José y Santa Adela de Madrid.

Carmen de Angoloti y su equipo de enfermeras, 1926. (Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares)

En 1921 ocurrió en África el llamado “Desastre de Annual”, Carmen de Angoloti recibió entonces la llamada de su amiga la Reina Victoria Eugenia que la puso al frente de la dirección del hospital de la Cruz Roja en Melilla, enviándola con un grupo de enfermeras. Fue la organizadora e inspectora de los hospitales del Marrueco español entre 1924-1927 y desde 1939 presidenta de los hospitales de la Cruz Roja en España. ​

Reina Victoria Eugenia (Mundo Gráfico XI 1921)

En 1922 se constituyó de manera oficial del Cuerpo de Enfermeras Profesionales de la Cruz Roja en España, dignificándose esta profesión. Además en una sociedad en la cual las mujeres querían imitar el modelo de la reina y a raíz de que la misma apareció con el uniforme oficial de la Cruz Roja, muchas vieron ese trabajo como una salida laboral digna.

El primer uniforme reglamentario cubría el cuerpo de la enfermera al completo, era completamente blanco, tanto la bata, como el delantal y tocado y contaba con un brazalete distintivo con la Cruz Roja. Más adelante, para tratar a los heridos en la guerra la bata pasó a ser de un tono gris o azul, para disimular las manchas.

Después de la clase de historia y volviendo al tema del comienzo del blog, al final para mi traje de carnaval decidí conservar la capa que tenía (que daba el pego) y hacerme el resto del conjunto completo partiendo del primer uniforme reglamentario.

He de decir que el largo de las prendas es algo indecente para la época y más bien cercano a los años 50 😅, además le añadí unas pistoleras (o cartucheras) de cuero que me hice hace unos años para el cosplay de “Babydoll” de la película “Suker Punch”, una medalla militar y unas botas, todo para darle un rollo a mi personaje y de paso recordar a esas mujeres que luchaban vestidas de hombre, aunque yo nunca le he visto el sentido a las guerras.

Los materiales utilizados son:

  • Piqué de canutillo azul para la bata.
  • Lino blando con un porcentaje de algodón para el delantal, cofia y brazalete de la cruz roja (esta hecha de fieltro).
Bocetos

Espero que os haya gustado el post y para terminar os dejo algunas fotos mías en los Carnavales de Badajoz, que para que quien no haya estado es una parada obligatoria, sobretodo para ver el desfile de comparsas que es una auténtica pasada. Un saludo! 😘😘

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